La fecha recuerda al gran maestro que revolucionó el instrumento símbolo de la identidad paraguaya, mientras educadores y arpistas mantienen viva una tradición que sigue conquistando escenarios dentro y fuera del país.
- 09/06/2026
- Por Edicion Prensa
Cada 9 de junio, Paraguay rinde homenaje a uno de los pilares más profundos de su identidad musical y cultural: el arpa paraguaya. Esta fecha, establecida oficialmente por decreto en el año 1997, no es una elección azarosa, sino un tributo directo a la memoria y el legado de Félix Pérez Cardozo, el célebre arpista y compositor guaireño que falleció un día como hoy en el año 1952 en Buenos Aires, dejando una huella imborrable en la historia artística de la nación.
El instrumento, que llegó a tierras americanas durante las misiones jesuíticas en el siglo XVII, experimentó una metamorfosis única gracias al ingenio de los artesanos y músicos locales. A diferencia de las versiones europeas, el arpa paraguaya se caracteriza por ser un instrumento diatónico, construido tradicionalmente con maderas nativas y carente de pedales. Fue precisamente el maestro Félix Pérez Cardozo quien revolucionó su estructura al añadirle cuatro cuerdas bordonas adicionales, fijando el estándar moderno en 36 cuerdas y transformando por completo su sonoridad y su técnica de ejecución.
En la región, la vigencia y el esplendor de este instrumento se mantienen firmes gracias a la labor incansable de maestros que dedican su vida a la enseñanza y la difusión musical. Entr elelos destaca de manera primordial la figura del profesor Isidro González, ampliamente reconocido como un referente indiscutible y un pilar fundamental en la formación de nuevas generaciones de arpistas en la zona. Su trayectoria y compromiso pedagógico aseguran que el legado de las cuerdas siga sonando con fuerza en el ámbito local y regional.
La conmemoración de esta jornada no solo recuerda clásicos eternos del cancionero popular como "Pájaro Campana" o "Tren Lechero", sino que también resalta el valor de los formadores, las nuevas promesas y los lutieres que salvaguardan esta herencia. A lo largo del país, diversos encuentros y momentos artísticos reivindican el sonido único del arpa, una tradición que sigue llevando el alma de Paraguay a los escenarios del mundo.