El cauce fluvial llegó a 4,10 metros, cerca de los 4,30 metros, lo que implica el ingreso a la alerta roja. Medidas. 50 viviendas temporales serán instaladas en el sector del polideportivo. Además, se habilitarán otros espacios.


La preocupación se siente en las calles de la ciudad de Ayolas, conocida tradicionalmente como el “paraíso junto al río”. El nivel del río Paraná registra un paulatino incremento y se proyecta a mantenerse alto y generar inundación, situación por la cual las autoridades locales, departamentales y nacionales ya coordinan acciones de contingencia ante la inminente crecida.

El miércoles, la lectura del cauce fluvial amaneció en 4,10 metros, proyectándose un incremento que situaría la marca en torno a los 4,30 metros en el transcurso de la semana. Cabe destacar que, dentro del protocolo de medición local, alcanzar los 4,20 metros implica el ingreso a la alerta amarilla, mientras que situarse en 4,30 metros activa la alerta roja, anticipando el nivel de emergencia por inundación que se consolida al llegar a los 4,50 metros.

Como medida preventiva de primera línea, se prevé el arribo de 50 viviendas temporales, las cuales serán instaladas en el sector del polideportivo, en la zona del Núcleo II. Según detalló el capitán José Mutti, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Ayolas e intendente electo de la ciudad, “cada una de estas unidades cuenta con instalación eléctrica un foco interno y dos tomacorrientes, dimensionadas para albergar a familias reducidas de tres a cuatro integrantes. 

Asimismo, el plan operativo contempla la colocación de baños químicos y “la habilitación de los principales albergues comunitarios”, detalló.

Entre los espacios públicos e institucionales dispuestos para el resguardo de las familias evacuadas se encuentran la Seccional Colorada local, el Polideportivo Municipal, el local de la Junta Municipal, el gimnasio del barrio Las Mil Viviendas. En lo que respecta a la asistencia alimentaria, se confirmó la organización de ollas populares para el sustento de las familias asentadas en los campamentos y refugios habilitados.

A diferencia de crecidas anteriores, los edificios habitualmente utilizados en el tradicional barrio San Josemí –como la escuela, la comisaría, la iglesia y el puesto de salud– no podrán ser habilitados como albergues preventivos en esta ocasión. Mutti explicó que las proyecciones indican que dichos predios terminarán anegados por el avance de las aguas.

Por el momento, con la altura actual del cauce, los accesos viales en los barrios San Josemí y San Rafael se mantienen transitables, aunque las autoridades no descartan afectaciones en barrios que históricamente no sufrían inundaciones si la tendencia al alza persiste.

FUENTE: UH