El Centro Virgen de Itacuá reunió a sus estudiantes en una emotiva jornada para destacar sus capacidades, aprendizajes y logros, además de promover la autonomía y la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad visual.


En horas de la tarde de este jueves 15 de octubre, el Centro de Apoyo a la Inclusión Educativa para Personas con Discapacidad Visual “Virgen de Itacuá”, de Encarnación, realizó su tradicional acto conmemorativo por el Día Internacional del Bastón Blanco, una fecha que busca generar conciencia sobre los derechos, la independencia y la inclusión de las personas con discapacidad visual.

La actividad estuvo marcada por momentos de emoción, aprendizaje y expresión artística, con la participación de estudiantes que presentaron diversos trabajos elaborados durante el año. Los números artísticos también formaron parte del encuentro, permitiendo a los alumnos demostrar sus talentos y compartir con los presentes el resultado de su esfuerzo y dedicación.

El Centro Virgen de Itacuá cumple un papel fundamental en el acompañamiento educativo de niños, jóvenes y adultos con discapacidad visual provenientes de diferentes puntos del departamento de Itapúa. A través de sus actividades, la institución busca fortalecer las habilidades de sus estudiantes y brindarles herramientas que favorezcan su desarrollo personal, educativo y social.

Durante la jornada, se dialogó con la magíster Elsa Ávalos, quien resaltó la importante labor que desarrolla el centro y la necesidad de continuar impulsando acciones de sensibilización en torno al uso del bastón blanco.

Esta herramienta constituye un elemento esencial para la orientación y movilidad de las personas con discapacidad visual, ya que contribuye a desplazarse con mayor autonomía y seguridad en distintos entornos.

La conmemoración representó mucho más que un acto institucional. Fue también una oportunidad para visibilizar las capacidades de los estudiantes y recordar que la inclusión requiere compromiso, respeto y participación de toda la sociedad.

Desde el Centro Virgen de Itacuá, el desafío continúa siendo construir una comunidad con menos barreras y más oportunidades, donde cada persona pueda desarrollar sus talentos, alcanzar sus metas y vivir con dignidad e independencia.