El alta del paciente número 22 que recibió un trasplante de corazón en el Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñú”, fue anunciado por médicos del departamento de Cardiología del nosocomio, durante una conferencia de prensa realizada este jueves.


Beneficia a un adolescente de 15 años de edad, quien ingresó al hospital por una miocardiopatía dilatada severa y con riesgo vital elevado.

Fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiológicos en febrero pasado y, ante la gravedad del cuadro, el quipo decidió implantar un corazón artificial el 10 de marzo como medida puente hasta la llegada de un órgano compatible. Veintiún días después apareció el donante, que activó una logística contrarreloj que culminó con el trasplante cardiaco a finales de marzo.

Tras la cirugía, el paciente requirió asistencia con ECMO hasta lograr la recuperación progresiva de la función del nuevo corazón.

La jefa de Cardiología, Dra. Nancy Garay, manifestó que el resultado demuestra el trabajo coordinado de los equipos quirúrgicos, clínicos y de cuidados intensivos, y subrayó que este tipo de procedimientos se realizan en pocos centros con resultados comparables.

Refirió que la donación de órganos en edad pediátrica sigue siendo un desafío, porque no se establece dentro de la Ley Anita y depende del consentimiento de padres o tutores legales, por lo que insistió en la necesidad de conversar sobre el tema en familias, escuelas y espacios de trabajo.

A su vez, el jefe de Cirugía Cardiovascular, Dr. Marcos Melgarejo, señaló que el Acosta Ñu es el único del país con experiencia en el uso del corazón artificial pediátrico y que el adolescente se convirtió en el paciente número 14 conectado a este dispositivo y en el trasplante cardiaco pediátrico número 22 realizado en la institución desde el 2012.

Pacientes en lista de espera

El Dr. Melgarejo informó que actualmente cuatro pacientes continúan en lista de espera y recordó que el trasplante representa la última alternativa terapéutica para quienes padecen enfermedades cardiacas terminales.

El equipo de cardiología, con globos y carteles, despidió al adolescente, quien agradeció la atención recibida, cerrando una etapa que ahora permite la recuperación progresiva en su hogar junto a su familia.

FUENTE: AGENCIA IP