Tras dejar su trabajo de una década, la artista encarnacena ahora embellece espacios públicos, dejando su huella creativa en el emblemático Parque de la Ciudad.
- 10/04/2026
- Por Edicion Prensa
En medio del movimiento habitual de este viernes, una escena distinta captó la atención en uno de los accesos principales de los espacios recreativos de Encarnación: una artista, concentrada y apasionada, daba vida a una obra que ya comienza a transformar el paisaje urbano.
Se trata de Belén Muller, una encarnacena que decidió cambiar el rumbo de su vida para seguir su verdadera vocación.
Durante más de una década trabajó como recepcionista, hasta que hace apenas dos años tomó una decisión que muchos sueñan, pero pocos se animan a concretar: dejarlo todo para dedicarse por completo al arte.
Hoy, ese salto de fe empieza a dar frutos. Belén no solo vive de la pintura, sino que ya es convocada por empresas y organizaciones que confían en su talento para intervenir distintos espacios.
Su especialidad son los diseños creativos, con los que logra transformar habitaciones, paredes y ambientes en verdaderas expresiones artísticas. Sin embargo, este nuevo desafío tiene un significado especial: por primera vez, su obra quedará plasmada en un sitio emblemático de la ciudad, un espacio público donde su talento podrá ser apreciado por toda la comunidad.
La artista se encuentra actualmente trabajando en el parque, donde en los próximos días estará culminando su intervención, dejando una huella que combina esfuerzo, valentía y pasión.
Agradecida por la confianza depositada en su trabajo, Belén continúa apostando a crecer y a inspirar con cada trazo, demostrando que nunca es tarde para empezar de nuevo y convertir los sueños en realidad.