La Federación Encarnacena puso en marcha las convocatorias de las categorías Sub 8 y Sub 10, con el objetivo de conformar los equipos que representarán a la ciudad en el Campeonato Nacional previsto para diciembre.
- 14/10/2026
- Por Edicion Prensa
La ilusión de conquistar el título frente a su gente ya comenzó a tomar fuerza en Encarnación. La Federación Encarnacena de Futsal FIFA inició oficialmente el operativo “La copa la dejamos en casa”, una iniciativa que apunta a preparar a los representantes locales para el Campeonato Nacional que tendrá como sede a la capital de Itapúa.
El presidente de la Federación Encarnacena de Futsal FIFA, Tomás “Pipa” García, acompañó este miércoles la convocatoria de jugadores de las categorías Sub 8 y Sub 10, marcando el inicio del proceso de selección de los talentos que buscarán defender los colores de la ciudad en la competencia.
Las evaluaciones continuarán durante los próximos días y abarcarán nuevas jornadas de convocatoria, con el propósito de observar las condiciones de los participantes y conformar planteles competitivos para afrontar el desafío nacional.
El campeonato está previsto para el próximo 15 de diciembre en Encarnación y reunirá a más de 12 delegaciones que llegarán desde distintos puntos del país para disputar una competencia que promete reunir a jóvenes talentos y convocar a numerosas familias en torno al deporte.
La preparación representa una apuesta al desarrollo del futsal formativo, brindando a los niños la oportunidad de demostrar sus habilidades, fortalecer el trabajo en equipo y representar con orgullo a su comunidad.
Con el acompañamiento dirigencial y el respaldo de las familias, la Federación busca construir desde las categorías infantiles una base sólida para afrontar el torneo con entusiasmo, disciplina y compromiso.
El desafío ya está planteado y la consigna es clara: aprovechar la localía, competir al máximo nivel y luchar por el título ante su propia afición.
Encarnación comienza así la cuenta regresiva para una nueva fiesta deportiva, con un sueño compartido por jugadores, entrenadores y simpatizantes: que la copa se quede en casa.