Feriantes de distintos puntos de Itapúa ofrecen flores naturales, rosas, ramos y flores eternas para quienes buscan mantener viva esta tradicional costumbre de la primavera.


El amarillo volvió a convertirse en protagonista en la Plaza de Armas de Encarnación, donde la tradicional fiebre de la flor amarilla ya se vive con fuerza con la llegada de la primavera y el Día de la Juventud.

Desde el domingo, feriantes provenientes de distintos puntos del departamento de Itapúa se instalaron en el céntrico espacio público para ofrecer una amplia variedad de opciones destinadas a quienes buscan regalar la tradicional flor amarilla en esta fecha especial.

Los vendedores cuentan con flores naturales, rosas, ramos preparados y flores eternas, con diferentes alternativas y precios accesibles para todos los gustos. La propuesta permite a los compradores elegir desde una flor individual hasta arreglos especialmente preparados para regalar a familiares, parejas o amigos.

Durante la jornada del lunes 21 de septiembre, los feriantes permanecerán instalados durante todo el día en la Plaza de Armas, aguardando a los clientes que quieran sumarse a esta tradición que cada año gana mayor popularidad.

La flor amarilla se convirtió en uno de los símbolos más asociados a la llegada de la primavera, especialmente entre los jóvenes, quienes aprovechan la fecha para intercambiar flores como muestra de cariño y afecto.

El movimiento registrado desde el fin de semana también genera un espacio de oportunidad para los vendedores, que prepararon con anticipación sus productos para responder a la demanda de esta celebración.

La iniciativa busca que nadie se quede sin su flor amarilla y que la ciudadanía pueda encontrar distintas alternativas en un mismo punto de la ciudad.

Así, la Plaza de Armas se transforma durante estos días en uno de los principales puntos de encuentro para quienes desean celebrar la llegada de la primavera y mantener vigente una costumbre que continúa ganando espacio entre las familias, parejas y grupos de amigos de Encarnación.