Tras cuatro décadas de postergación, el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) avanza en un proceso de renovación integral que busca mejorar las condiciones de atención y brindar mayor dignidad a los pacientes oncológicos.


El Gobierno del Paraguay, junto al presidente Santiago Peña, impulsa esta primera etapa de transformación con el apoyo de Itaipú Binacional y la Fundación Tesãi, mediante una inversión de G. 9.000 millones.

Las obras contemplan la renovación de 60 salas de internación, la incorporación de 120 nuevas camas articuladas, además de equipamiento médico, insumos biomédicos y tecnología destinada a fortalecer la seguridad y calidad de la atención.

La iniciativa apunta a transformar la infraestructura del principal centro público especializado en la atención de pacientes con cáncer, mejorando tanto las condiciones para los usuarios como para el personal de salud.

Desde el Gobierno señalaron que esta primera etapa forma parte de un proyecto de mayor alcance. Para una segunda fase se prevé una inversión de G. 52.000 millones, destinada a continuar con la ampliación y modernización de las instalaciones.

Las autoridades destacaron que el objetivo es recuperar y fortalecer la capacidad del INCAN, con una atención más humanizada y condiciones adecuadas para los pacientes que enfrentan enfermedades oncológicas.