El emblemático árbol nativo vuelve a cautivar con sus flores rosadas, amarillas y blancas. Desde el INFONA destacan su importancia ambiental, ornamental y su aporte a la biodiversidad del país.
- 06/08/2026
- Por Edicion Prensa
Con la llegada de la temporada de floración, el lapacho, conocido popularmente como tajy, vuelve a convertirse en uno de los principales protagonistas del paisaje de Encarnación y de distintos puntos del Paraguay. Sus características flores en tonos rosados, amarillos y blancos embellecen calles, plazas y espacios verdes, ofreciendo un espectáculo natural que cada año marca el tránsito entre el invierno y la primavera.
El ingeniero agropecuario Darío Jiménez, representante de la Regional Encarnación del Instituto Forestal Nacional (INFONA), explicó que este fenómeno corresponde a un proceso fenológico propio de la especie y constituye un indicador natural del cambio de estación.
Según detalló, las condiciones climáticas propias de esta época favorecen la aparición de las flores antes del brote de las nuevas hojas, creando la característica imagen de árboles completamente cubiertos de color que atrae la atención de residentes y visitantes.
Jiménez señaló que entre las variedades más comunes se encuentra el Handroanthus impetiginosus, conocido como lapacho rosado, además del lapacho amarillo y el menos frecuente lapacho blanco. Cada especie presenta particularidades en cuanto a su ciclo de floración, adaptación al suelo y desarrollo, aunque todas comparten un alto valor ecológico y ornamental.
Desde el INFONA resaltan que el lapacho no solo representa uno de los símbolos naturales más importantes del Paraguay, sino que también cumple una función esencial dentro de los ecosistemas. Sus flores sirven de alimento para diversas especies de insectos polinizadores, contribuyendo al equilibrio de la biodiversidad y al fortalecimiento de la cobertura forestal.
El representante de la institución también hizo un llamado a fomentar la plantación y conservación de especies nativas tanto en zonas urbanas como rurales. Explicó que promover estos árboles contribuye a mejorar la calidad ambiental, generar espacios más agradables para la comunidad y preservar el patrimonio natural del país para las futuras generaciones.
Mientras avanza la floración, Encarnación vuelve a lucir postales únicas gracias al colorido del tajy, un árbol que cada año reafirma su lugar como uno de los mayores símbolos de la riqueza natural y paisajística del Paraguay.