La escalada de episodios de violencia en las inmediaciones de instituciones escolares encendió las alarmas de las autoridades educativas y policiales, que anuncian patrullajes preventivos fijos. Desde el MEC reclaman a los padres mayor involucramiento.


Los recientes hechos de violencia que involucran a estudiantes secundarios dentro y fuera de las instituciones educativas responden a una compleja problemática social que supera el ámbito meramente disciplinario. Así lo afirmó la directora general de Protección de los Derechos de la Niñez y Adolescencia del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), Sonia Escauriza, quien confirmó que las investigaciones iniciales sobre los incidentes en el Colegio Nacional de la Capital y el Colegio Presidente Franco revelan la presencia de adultos y exalumnos instigando los enfrentamientos.

En comunicación con La Tribu 650 AM, la funcionaria sostuvo que muchos adolescentes están replicando conductas propias de barras bravas y grupos delictivos organizados, agrupándose bajo denominaciones de pandillas por colegios y percibiendo las intervenciones policiales o suspensiones como un “trofeo”, debido a la percepción de impunidad que les otorga su condición de menores de edad.

Ante esta situación, la cartera educativa coordinó con las comisarías jurisdiccionales el envío de personal policial fijo para custodiar cuatro instituciones calificadas en zona de riesgo y acordó con las direcciones escolares la posibilidad de aplicar controles aleatorios de mochilas con acompañamiento de los Comités de Riesgo.

“Hay gente adulta detrás de todo esto con algún propósito. Pero también vemos una marcada ausencia de la familia: llamamos a los padres por conductas violentas o portación de armas de sus hijos y no tenemos respuesta ni compromiso. El colegio no puede suplir la educación del hogar”, remarcó la directora Escauriza.

Factores de riesgo y estrategia de intervención

La mesa de trabajo entre el sector educativo y las fuerzas de seguridad estableció las siguientes prioridades:

-Involucramiento de terceros: Informes de inteligencia señalan que mayores de edad y egresados apoyan logísticamente a los grupos de estudiantes para acorralar o amedrentar a comunidades rivales.

-Falla en el control parental: Se detectó que el clima de violencia intrafamiliar se replica directamente en la conducta escolar de los menores, sumado al desinterés de los tutores ante los apercibimientos académicos.

-Seguridad en accesos y mochilas: Las autoridades instaron a los directores a aplicar protocolos de inspección de elementos personales en el ingreso y a mantener la custodia policial en los horarios de salida.

-Suspensión de actividades: Instituciones como el Colegio Presidente Franco debieron convocar a comisiones de crisis compuestas por docentes y padres para garantizar un retorno seguro a las aulas tras las amenazas.

FUENTE: LA TRIBUNA