El obispo de Encarnación participó como autor del libro “Encarnación: a 100 años del ciclón”, una obra colectiva que busca preservar la memoria de la tragedia y destacar las historias de solidaridad que surgieron tras el desastre.
- 22/08/2026
- Por Edicion Prensa
El obispo de Encarnación, monseñor Francisco Javier Pistilli, fue uno de los autores del libro “Encarnación: a 100 años del ciclón”, una obra colectiva que busca recuperar la memoria de la tragedia ocurrida el 20 de septiembre de 1926 y poner en valor las historias que marcaron a la comunidad tras aquel devastador acontecimiento.
Durante la presentación de la publicación, Pistilli destacó que recordar el ciclón no significa únicamente hablar de las pérdidas humanas y materiales que dejó a su paso, sino también rescatar las muestras de solidaridad que surgieron de manera inmediata para asistir a las personas afectadas.
En su aporte, titulado “La otra tromba”, el obispo aborda precisamente la respuesta solidaria generada después de la tragedia. Entre los hechos que rescata se encuentra la actuación del padre José Creuser, quien, acompañado por Jorge Memel, cruzó durante la noche el río Paraná con el objetivo de solicitar ayuda a la ciudad de Posadas.
La respuesta no tardó en llegar. Horas después, médicos, religiosas y voluntarios se trasladaron para brindar asistencia a los heridos y damnificados, en una muestra de cooperación que trascendió las fronteras y las diferencias existentes entre las personas.
Pistilli resaltó que aquella reacción solidaria no distinguió credos, nacionalidades ni condiciones sociales. Frente a la tragedia, diferentes personas y comunidades se unieron para ayudar a quienes más lo necesitaban.
A cien años del ciclón, el obispo considera que aquella experiencia mantiene una enseñanza vigente para las nuevas generaciones. Recordar la historia permite reconocer el dolor del pasado, pero también valorar la capacidad de una sociedad para unirse frente a la adversidad.
En ese sentido, sostuvo que mantener viva la memoria de aquel acontecimiento constituye también una invitación a fortalecer la unidad y acompañar a Encarnación ante los desafíos y dificultades que puedan presentarse.