Negrita pasó de deambular en una parroquia a convertirse en la compañera inseparable del obispo Benítez en Caazapá.
- 31/03/2026
- Por Edicion Prensa
Una perrita mestiza encontró un lugar inesperado dentro de la Iglesia. Su nombre es Negrita y hoy acompaña al obispo Marcelo Benítez en su día a día.
El animal nació en la parroquia del barrio Ybaroty, en Villarrica. Desde pequeña, buscaba cercanía con las personas que frecuentaban el lugar.
Con el tiempo, su presencia se volvió habitual en el entorno parroquial. Su comportamiento la hizo destacar entre quienes la conocían.
El encuentro con monseñor Marcelo Benítez marcó un punto clave en su historia. El religioso decidió adoptarla tras notar su carácter y cercanía.
En ese momento, Benítez había sido nombrado obispo de la diócesis de Caazapá. Por lo tanto, la llevó consigo al asumir su nueva misión.
Desde entonces, Negrita permanece a su lado en distintas actividades. Acompaña visitas, reuniones y recorridos dentro de la comunidad.
Con el paso del tiempo, Negrita dejó de ser solo una mascota adoptada y pasó a convertirse en una presencia habitual en el entorno del obispo Marcelo Benítez. En la diócesis de Caazapá, su imagen ya forma parte de la rutina diaria del religioso, a quien acompaña en distintas actividades y desplazamientos. Por eso, entre fieles, vecinos y personas cercanas a la labor pastoral, muchos comenzaron a definirla como su “sombra”.
La escena no pasó desapercibida en la comunidad. Ver a la perrita caminar junto al obispo en visitas, reuniones o paseos por la ciudad despertó comentarios y reacciones entre quienes siguen de cerca su tarea. Para varios, este gesto mostró un costado cercano y sencillo del monseñor, que conectó de manera inmediata con la gente.
En redes sociales, algunos fieles también compartieron su percepción sobre este vínculo. “Así demuestra que es un auténtico franciscano”, en una expresión que resume el sentido que muchos atribuyen a esta relación. La compañía de Negrita fue leída por varios sectores como una señal de humildad, calidez y cercanía con lo cotidiano.
Fuente: EXTRA