Con apenas 15 años, la joven del barrio San Pedro integra por tercer año consecutivo la Selección Paraguaya de Handball y acaba de conquistar el título sudamericano en la categoría U15.
- 14/08/2026
- Por Edicion Prensa
Mia Stefani Cáceres Chamorro, joven talento del barrio San Pedro de Encarnación, continúa construyendo una historia deportiva que llena de orgullo a su familia y a toda la comunidad encarnacena. Con apenas 15 años, ya suma importantes experiencias defendiendo los colores de Paraguay y recientemente alcanzó uno de los mayores logros de su carrera al consagrarse campeona sudamericana de Handball en la categoría U15.
Por tercer año consecutivo, Mia forma parte de la Selección Paraguaya de Handball, consolidándose como una de las jóvenes promesas de este deporte. El título obtenido representa el resultado de años de entrenamiento, disciplina, esfuerzo y sacrificio, además del compromiso que mantiene con una actividad que comenzó a ocupar un lugar fundamental en su vida.
Pero la joven deportista sabe que este logro es apenas un capítulo de una historia que pretende continuar escribiendo. Entre sus principales objetivos se encuentra seguir compitiendo en escenarios internacionales y alcanzar algún día el sueño de jugar en Europa.
Mia también aspira a convertirse en una referente del handball y llevar cada vez más lejos el nombre de Encarnación y Paraguay.
Detrás de cada entrenamiento, competencia y viaje existe además una familia que cumple un papel fundamental. Proveniente de un hogar humilde y trabajador, la deportista destaca especialmente el acompañamiento permanente de sus seres queridos, quienes la respaldan y realizan grandes esfuerzos para que pueda continuar desarrollando su talento.
Ese apoyo familiar se convirtió en uno de los pilares de su crecimiento deportivo, acompañándola tanto en los momentos de celebración como en los desafíos propios de una carrera competitiva.
Hoy, el nombre de Mia Stefani Cáceres Chamorro comienza a ganar espacio dentro del handball paraguayo. Su historia demuestra que el talento, la disciplina y la perseverancia pueden abrir grandes caminos y que los sueños nacidos en un barrio de Encarnación también pueden proyectarse hacia los escenarios deportivos más importantes del mundo.