La nueva edición del Superclásico disputada este domingo en La Nueva Olla volvió a verse empañada por hechos de violencia, teniendo -una vez más- a barras bravas de Cerro Porteño como protagonistas.


Lo que debía ser una verdadera fiesta del fútbol local acabó convirtiéndose, tal y como en ocasiones anteriores, en una batalla campal que involucró a la barra organizada del Club Cerro Porteño.

Los primeros incidentes se produjeron tras el segundo gol de Olimpia, luego de que el jugador Romeo Benítez realizara un festejo en el banderín del córner, provocando la rabia de la hinchada azulgrana.

En ese preciso momento, un grupo de aficionados que se encontraba hacia la zona de Preferencias empezó a arrojar objetos de todo tipo contra los futbolistas del Decano, desde chipas y botellas hasta sillas de plástico, inclusive.

La situación fue caldeándose conforme transcurrió el partido. Poco antes de la finalización del cotejo en La Nueva Olla, barras bravas del Ciclón decidieron cruzar desde Gradería Norte hasta la Gradería Pettengill para confrontar a los hinchas olimpistas, produciéndose un intercambio de butacas y proyectiles.

Ya después del pitazo final del árbitro, otro grupo de hinchas de Cerro decidió invadir el campo de juego para ir a buscar a los jugadores de Olimpia, en pleno festejo pos victoria, obligándolos a huir raudamente hacia la zona de vestuarios.

Agentes antimotines de la Policía Nacional actuaron rápidamente para evitar que el hecho pase a mayores, dispersando a la turba que logró burlar el dispositivo de seguridad en el sector de graderías.

FUENTE; HOY