El seguimiento a un vehículo sospechoso condujo a un allanamiento en San Juan del Paraná, donde fueron detenidas cinco personas y se incautaron evidencias clave que ahora serán sometidas a pericias.


La investigación por el violento robo agravado con resultado de muerte que terminó con un doble homicidio en el barrio Santa María de Encarnación dio un giro decisivo tras un operativo que culminó con la detención de un padre y su hijo de nacionalidad española, quienes figuran entre los principales sospechosos del caso.

El procedimiento fue el resultado de un rápido trabajo de inteligencia de la Policía Nacional, luego de que se emitiera una alerta sobre el vehículo presuntamente utilizado para huir de la escena del crimen. Agentes del Departamento de Automotores localizaron un Jeep plateado con características coincidentes y, tras una persecución, llegaron hasta una vivienda ubicada en el barrio La Azotea, distrito de San Juan del Paraná.

Las averiguaciones permitieron establecer que el inmueble había sido alquilado hace aproximadamente tres meses por Fernando Barrionuevo Urbaneja, ciudadano español. Con esa información, el Ministerio Público solicitó una orden de allanamiento que fue ejecutada durante la tarde del jueves por los fiscales Néstor Alonso y Rocío Valdez.

En el interior de la vivienda fueron aprehendidos Fernando Barrionuevo Urbaneja, su hijo Aitor Barrionuevo Guirao, ambos españoles; además del ciudadano boliviano Luis Andrés Uriarte Gutiérrez y las bolivianas Scheila Liz Magno Mosay y Beihit Eugenia Gutiérrez Piza. Todos quedaron a disposición de la Fiscalía mientras avanzan las diligencias para determinar el grado de participación de cada uno en el hecho.

Uno de los aspectos que concentra la atención de los investigadores es la importante cantidad de evidencias halladas durante el procedimiento. Entre los objetos incautados figuran un inhibidor de frecuencia, presuntamente utilizado para bloquear señales electrónicas; un arma blanca tipo hacha; guantes; una caja fuerte; dinero en efectivo; dos relojes Rolex; computadoras; teléfonos celulares; documentos; una chequera; fragmentos metálicos presumiblemente de oro y varias prendas de vestir, entre ellas una camisa con aparentes manchas de sangre en el cuello, elemento que será sometido a análisis laboratoriales para determinar su origen.

Los investigadores consideran que las pericias sobre los dispositivos electrónicos, la documentación y las muestras biológicas serán determinantes para reconstruir los movimientos de los sospechosos antes y después del crimen, además de establecer si las evidencias guardan relación directa con el doble homicidio o con otros posibles hechos delictivos.

Mientras continúan los análisis técnicos y la toma de declaraciones, los tres hombres permanecen recluidos en el Departamento de Investigaciones y las dos mujeres en la Comisaría 116.ª de Mujeres. La causa sigue abierta y las autoridades no descartan nuevas diligencias ni más detenciones en el marco de una investigación que busca esclarecer uno de los hechos criminales más impactantes registrados este año en Itapúa.