Brasil dispuso que la tasa del impuesto sobre el combustible sea uniforme en todos los estados del país; y la diferencia puede llegar a G. 1.000 por litro, según constataron los consumidores.


La diferencia de aproximadamente G. 1.000 por litro lleva a muchos conductores paraguayos a cruzar la frontera para cargar nafta en la vecina localidad de Foz de Yguazú, Brasil, donde el precio por litro se encuentra entre R$ 5,77 (G. 7.316) y R$ 5,97 (G. 7.570), mientras que en Ciudad del Este la de 89 octanos se comercializa a G. 8.300. La diferencia de precio se acorta en la de 93 octanos, que se comercializa a G. 8.860 y la de 97 octanos a G. 9.790, según se pudo constatar.

A pesar de esta diferencia, no existe aún una invasión de vehículos con placa paraguaya en Foz de Yguazú. En un recorrido realizado ayer se pudo observar en las diferentes estaciones de servicio vehículos de taxi y transporte alternativo abasteciéndose de combustible.

Para un taxista hace toda la diferencia, según relató Silvio Alfonso, conductor de Taxi Radio Terminal de Ciudad del Este. Dijo que en promedio carga unos G. 500.000 por semana, pero con este nuevo precio al cargar en Foz de Yguazú le alcanzaría unos G. 300.000. “Si esto se suma en un mes, ya es grande el ahorro”, comentó.

En cuanto al precio del diésel, la diferencia era mínima, ya que ayer el precio promedio en los diferentes emblemas que explotan estaciones de servicio en Foz de Yguazú, se ofertaba el litro a R$ 7,47 y R$ 7,49 (unos G. 9.498), mientras que en Ciudad del Este el diésel aditivado se vendía a G. 8.800 el litro, y el ultra a G. 9.950.

Es una situación inusual que en Brasil el combustible esté más barato: Generalmente suele ser más caro o en todo caso igual. Esta diferencia se debe a que el Gobierno federal del Brasil dispuso que las alícuotas del Impuesto sobre Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS) sobre el combustible deben ser uniformes en todos los estados del país. La decisión fue publicada en el diario oficial de la Unión el pasado 11 de los corrientes.

En junio pasado, el ministro del Supremo Tribunal Federal, André Mendoza, suspendió una decisión tomada por el Consejo Nacional de Política de Hacienda, que permitió a cada estado brasileño cobrar un valor diferente del ICMS sobre el combustible, y determinó que el impuesto debe ser fijado teniendo en cuenta el valor promedio de los últimos 5 años.

LADO ARGENTINO. En Puerto Iguazú, desde el pasado domingo la gasolina está más cara. Se trata del segundo aumento en menos de un mes en la Argentina. Para los vehículos con chapa extranjera el valor es de 240 pesos, unos G. 8.230, precio que aún podría variar en el transcurso de la semana.

A diferencia de Foz de Yguazú, ingresar a Puerto Iguazú resulta una experiencia bastante tediosa debido a los trámites migratorios que se deben realizar, aún cuando el visitante solo va a cruzar unos metros del paso fronterizo.

A esta situación se suma la escasa diferencia entre los precios, por lo que la ida, tanto de los brasileños como de los paraguayos para abastecerse de combustible en el lado argentino, se ha reducido al mínimo esta semana.

Desde el pasado fin de semana las estaciones de servicio de Ponta Porã (Brasil) se ven abarrotadas de automovilistas paraguayos, atraídos por el precio de la nafta común y la aditivada. El impuesto de circulación de mercaderías y servicios, recargado anteriormente al consumidor final, fue eliminado por el Gobierno Federal.

Arthur Monfort, gerente de una estación de servicio, dijo que el Gobierno de su país redujo el impuesto hasta 17%, que hizo caer la gasolina común a R$ 5,89 (G. 7.300), mientras que la gasolina aditivada bajó a R$ 5,99 (G. 7.600).



Fuente: UH