Un hincha reclamó ocupar el número de asiento que adquirió para el partido de ayer en el Defensores del Chaco, pero la persona que estaba sentada allí se negó a devolver el lugar, pese a reconocer que su entrada era para otro sector.
- 27/07/2026
- Por Edicion Prensa
El hecho ocurrió ayer por la tarde en Sajonia, en el estadio Defensores del Chaco, donde se disputó el clásico blanco y negro. El hincha afectado, socio del club Olimpia y lector del diario Hoy que contactó a nuestra redacción, tenía la entrada para Preferencia B, fila 34, asiento 49.
Al llegar al lugar, vio que un hombre calvo, cuya identidad desconoce, ocupaba su asiento. Ante esto, le solicitó respetuosamente que liberara el asiento. Sin embargo, el ocupante se negó, levantó la voz y le contestó: “No estamos en Europa, acá esto no se respeta”.
Ante la negativa, el hincha insistió en que era su derecho ocupar el número que figuraba en su ticket y que el equivocado era él por sentarse en el lugar ajeno. El sujeto admitió que le correspondía otro sector de Preferencia, pero que “lo mandaron” de ahí hasta Preferencia B.
En ese mismo momento, una hincha también reclamó su lugar, pero a las personas que estaban al lado del hombre calvo. “Señor, disculpe, tengo el número 48 y quiero sentarme”, expresó. La respuesta de un hombre que estaba con su hijo fue: “¿Y qué? ¿Qué me importa?”.
En medio del pedido, el hombre calvo volvió a intervenir y dijo que las personas que lo acompañaban tenían distintos sectores: Preferencia C, el adulto, y Preferencia D, el niño. Algo que suena bastante improbable e incoherente, ya que el comprador puede elegir su fila y número de asiento al momento de adquirir o canjear sus boletos. También presumió tener “muchos años de cancha” y saber que “esto se maneja así”.
Finalmente, otras personas que observaban la discusión decidieron moverse y ayudar para que quienes se quedaron sin asientos, pese a haberlos adquirido, pudieran tener un lugar.
La organización de los eventos deportivos está a cargo del club local, en este caso, Olimpia, que habitualmente habilita el canje de entradas para sus socios y la venta para los no socios. La operación se realiza de manera virtual, a través de una app. Al momento de canjear, el usuario puede elegir la fila y el número de asiento que desea y que estén disponibles. Posteriormente, los lugares deben ser respetados.
¿De quién depende que los números se respeten? En primer lugar, de los propios hinchas, sin embargo, no todos son civilizados y educados. El grupo que ocupa el asiento que se le antoja se justifica diciendo que “eso no se respeta” y que “estamos en Paraguay y no en Europa”.
Sin embargo, la lógica organizativa indica que los sectores con asientos numerados no tienen los números de adorno, sino para imponer un orden, a diferencia de otros sectores como Graderías, en los que, al no haber números, la ubicación es libre.
FUENTE: HOY