La cifra representa un crecimiento del 13,84% respecto al mismo período de 2025, que fue de 879.396 visitantes. El comercio esteño, el sector hotelero, gastronómico y de entretenimiento de Triple Frontera celebran.


La recuperación del turismo en la región de la Triple Frontera ya no es una expectativa sino una realidad respaldada por cifras históricas. El registro de más de un millón de visitantes en el Parque Nacional del Yguazú, lado brasileño, antes de finalizar el primer semestre del año constituye la evidencia clara de que el sector dejó atrás el impacto provocado por la pandemia del covid-19 y retomó una senda de crecimiento que beneficia a los tres países que comparten este destino turístico internacional.

Las Cataratas del Yguazú, consideradas una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y principal atractivo de la región, vuelven a consolidarse como el gran motor de la economía turística trinacional. Cada visitante que llega para contemplar el imponente conjunto de saltos de agua genera un efecto multiplicador que alcanza al comercio de Ciudad del Este, la hotelería y la gastronomía de Foz de Yguazú, así como a los servicios turísticos y hoteleros de Puerto Iguazú.

El último domingo se produjo un hecho sin precedentes. El Parque Nacional del Yguazú alcanzó la marca de 1.001.098 visitantes apenas transcurridos cinco meses y medio del año, convirtiéndose en la primera ocasión en que el millón de turistas es alcanzado antes de julio. 

 La cifra representa un crecimiento del 13,84% respecto al mismo período de 2025, cuando entre el 1 de enero y el 14 de junio habían ingresado 879.396 personas. El dato no solo confirma la recuperación total de la actividad turística, sino que proyecta un nuevo récord anual de visitantes si el ritmo de crecimiento se mantiene durante el segundo semestre.

El fenómeno turístico trasciende ampliamente los límites del parque nacional brasileño. La llegada masiva de viajeros reactiva diariamente toda la dinámica económica de la Triple Frontera.

Miles de turistas cruzan el Puente Internacional de la Amistad para realizar compras en Ciudad del Este, considerado uno de los principales centros comerciales de Sudamérica, mientras otros optan por hospedarse en Foz de Yguazú o Puerto Iguazú, ciudades con rica oferta hotelera, gastronómica y de entretenimiento.

Restaurantes, agencias de viajes, empresas de transporte, guías turísticos, comercios, centros comerciales y operadores de excursiones forman parte de una extensa cadena productiva que depende, en mayor o menor medida, del constante flujo de visitantes que atraen las cataratas.

Las estadísticas demuestran además el fuerte posicionamiento internacional del destino. Los turistas brasileños encabezan el ranking de visitantes durante 2026 con 598.093 ingresos, seguidos por argentinos (134.435), paraguayos (36.975), estadounidenses (27.442) y alemanes (25.573). En total, personas provenientes de más de 180 países recorrieron el parque en lo que va del año, consolidando a la Triple Frontera como uno de los destinos turísticos más cosmopolitas de la región.

La recuperación adquiere un valor aún mayor al recordar el escenario vivido durante la pandemia. Entre 2020 y 2021, el cierre de fronteras, las restricciones sanitarias y la suspensión de vuelos internacionales provocaron una de las peores crisis para el turismo regional. Hoteles prácticamente vacíos, restaurantes cerrados, agencias sin operaciones y una drástica reducción del comercio fronterizo marcaron un período de fuerte impacto económico para miles de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad turística.

LA DIFERENCIA. Cinco años después, el panorama es completamente diferente. La reapertura de las fronteras, la normalización del transporte aéreo y terrestre y el creciente interés internacional por destinos de naturaleza permitieron una rápida recuperación que hoy alcanza niveles superiores incluso a los registrados antes de la emergencia sanitaria. Parte de este crecimiento también responde a las inversiones realizadas en infraestructura turística. En los últimos años, el Parque Nacional del Yguazú incorporó nuevos espacios destinados a mejorar la experiencia del visitante, entre ellos el Circuito São João, la Ciclovía de las Cataratas, el Espacio Usina y senderos completamente revitalizados que amplían opciones de contacto con la naturaleza.

Asimismo, el parque diversificó su oferta con experiencias especiales como recorridos al amanecer, paseos durante la puesta del sol y visitas nocturnas, propuestas que permiten extender la permanencia de los turistas y aumentar el impacto económico sobre toda la región.

La infraestructura gastronómica también experimentó importantes mejoras con la inauguración de los restaurantes Cocar y Canoas Mirim, capaces de atender conjuntamente a más de 400 personas. A la par, productores y artesanos locales participan semanalmente ofreciendo sus productos, fortaleciendo el vínculo entre el turismo, la cultura regional y el desarrollo económico de las comunidades vecinas.

El director ejecutivo de Urbia+Cataratas, Mario Macedo Junior, destacó que alcanzar un millón de visitantes aun en junio refleja el esfuerzo conjunto por ofrecer un destino sostenible, seguro y con servicios de calidad, capaz de atender a turistas provenientes de todas partes del mundo.

Las proyecciones para el resto del año son optimistas. Si la tendencia actual continúa durante las vacaciones de invierno, la temporada de primavera y el verano austral, el Parque Nacional del Yguazú podría cerrar 2026 con un nuevo récord histórico de visitantes, consolidando la recuperación del turismo en la Triple Frontera.

FUENTE: UH