La presencia de garrapatas en el ganado bovino continúa siendo uno de los principales problemas sanitarios en sistemas productivos de la región.
- 16/04/2026
- Por Edicion Prensa
La presencia de garrapatas en el ganado bovino continúa siendo uno de los principales problemas sanitarios en sistemas productivos de la región. Así lo explicó el especialista del INTA, José Toffaletti, quien advirtió sobre el impacto directo que este parásito genera en la productividad y en los costos del productor.
Según detalló, una infestación puede provocar pérdidas significativas en la ganancia de peso. “En sistemas de recría podemos perder entre 30 y 40 kilos por animal, lo que hoy, con los valores de la hacienda, representa un impacto económico muy importante”, señaló. A esto se suman otros efectos como la desvalorización del cuero y la disminución del rendimiento productivo y reproductivo del rodeo.
Uno de los riesgos más relevantes es la transmisión de enfermedades, especialmente la tristeza bovina, que tiene una alta incidencia en zonas tropicales y subtropicales. “La garrapata es un vector clave, aunque no el único. También existe transmisión por tábanos y por vía iatrogénica, principalmente durante vacunaciones si no se higieniza correctamente el instrumental”, explicó Toffaletti.
Además del impacto sanitario, el problema genera mayores costos operativos y complicaciones en el manejo del ganado. “No solo es la pérdida de peso, sino todo el trabajo adicional que implica: tratamientos, recorridas constantes y manejo del rodeo”, indicó. En este sentido, también mencionó la aparición de bicheras como una consecuencia frecuente de las lesiones provocadas por la garrapata.
En términos económicos, el control de este parásito representa una parte importante del gasto sanitario. “En algunas zonas, hasta el 50% del costo sanitario está vinculado al control de garrapatas”, afirmó. Sin embargo, destacó que la relación costo-beneficio sigue siendo positiva: “Por cada peso invertido, el retorno puede estar entre 7 y 10 veces”.
Finalmente, el especialista del INTA remarcó la importancia de la planificación estratégica. “El control no debe ser reactivo, sino planificado, especialmente a la salida del invierno, para evitar infestaciones masivas”, concluyó, subrayando que la prevención es clave para sostener la productividad del sistema ganadero.
FUENTE: MEGACADENA