El intendente de Caapucú, Gustavo Penayo, reafirmó la vigencia de la normativa municipal que prohíbe los festejos de Halloween y los disfraces alusivos a brujas, San La Muerte, fantasmas y, especialmente, al diablo.


Según explicó, la medida busca evitar lo que considera una desviación y una ofensa a la mayoría de los pobladores del distrito.

Penayo señaló que la ordenanza ya fue aplicada el año pasado y cuenta con el respaldo de la mayoría de la Junta Municipal. La normativa fue justificada mediante un dictamen jurídico y se encuentra publicada por la autoridad municipal. En el marco de su aplicación, la Municipalidad realizará controles con la policía municipal y guardias de seguridad contratados.

El intendente advirtió que quienes salgan a las calles o a la plaza disfrazados del diablo, pese a las advertencias, podrían enfrentar consecuencias físicas. “Si le dijimos bien por las buenas, seguramente va a tener que también recibir alguna dolencia para que aprenda”, expresó. Defendió esta postura indicando que no se trata de apología a la violencia, sino de hacer cumplir una prohibición vigente, y sostuvo que el 99,9 % de la población de Caapucú rechaza estas prácticas por considerarlas ofensivas.

Penayo diferenció este caso de otras infracciones municipales (como circular en moto sin casco), argumentando que vestirse de diablo constituye un atentado directo contra los valores y tradiciones de las familias del lugar. La medida se enmarca, según sus declaraciones, en la protección de las costumbres locales frente a lo que califica como una desviación.

FUENTE: MEGACADENA