Las precipitaciones otorgan humedad al suelo, pero en exceso dificultan la cosecha.
- 20/06/2026
- Por Edicion Prensa
Las lluvias registradas durante los últimos días en diversas zonas productivas del país están generando un impacto mayormente positivo para la agricultura, al favorecer la recarga de humedad en los suelos y el desarrollo de los cultivos de invierno. No obstante, las precipitaciones persistentes también comienzan a representar dificultades para la cosecha de algunos cultivos que se encuentran en su etapa final, según un informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El panorama presenta diferencias según la región, aunque los productores coinciden en que las lluvias fueron generalizadas y oportunas para los cultivos en crecimiento.
buenas condiciones. Última Hora buscó la opinión del presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, respecto a los beneficios y no de las lluvias copiosas de los últimos días en el interior del país.
Al respecto, el gremilista explicó que, en términos generales, los cultivos se encuentran en buenas condiciones, aunque advirtió que la persistencia de lluvias intensas podría generar inconvenientes, especialmente para el maíz y la chía, que aún se encuentran en desarrollo.
Indicó que el maíz está ingresando a su fase final y que el exceso de humedad podría elevar los porcentajes de agua en los granos por encima de los niveles habituales, lo que se traduciría en mayores descuentos al momento de la comercialización en los silos.
“Una lluvia como la de hoy (por ayer) en junio no es habitual por su intensidad. Puede complicar el manejo de los cultivos, aunque todavía es prematuro hablar de impactos en los rendimientos”, señaló.
Respecto al trigo, explicó que las lluvias no afectan directamente al cultivo en esta etapa inicial de crecimiento, pero sí dificultan las labores de manejo, como las aplicaciones fitosanitarias, debido a que la maquinaria no puede ingresar a los lotes sin generar compactación o daños en el terreno.
Sobre la próxima campaña de soja, cuya siembra comenzará en septiembre, Cristaldo recordó que tanto la falta como el exceso de humedad pueden representar obstáculos para el ingreso de las sembradoras. En ese sentido, señaló que el posible desarrollo del fenómeno climático El Niño requerirá un monitoreo constante de las condiciones del suelo. “El problema no es solamente la lluvia, sino la saturación de humedad. Si el suelo está demasiado húmedo, los tractores no pueden entrar a trabajar porque dejan huellas y compactan el terreno. Hay que esperar las condiciones adecuadas para sembrar”, explicó.
Por último, destacó que Paraguay cuenta con un sistema de siembra directa implementado en aproximadamente el 95% de las áreas agrícolas, lo que ayuda a reducir significativamente los riesgos de erosión ante eventos de lluvias intensas.
En términos generales, las precipitaciones permiten recomponer las reservas hídricas del suelo y favorecen el desarrollo de los cultivos de invierno, mientras el sector productivo avanza en el cierre de la campaña de soja y maíz zafriña y se prepara para las próximas etapas de producción.
FUENTE: UH