El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) anunció que analizará y aplicará las medidas correspondientes si los docentes no acompañan el inicio del año escolar, previsto para el 23 de febrero.


El ministro Luis Ramírez subrayó que el derecho a la educación de los niños y adolescentes no puede verse afectado para defender o destruir el derecho de otro, en referencia a las medidas de fuerza planteadas por algunos sindicatos y sectores docentes. Conforme al mensaje del titular del MEC, el objetivo principal es que las escuelas abran sus puertas con normalidad y que se mantenga el calendario obligatorio de 180 días de clases.

Ramírez agregó que el diálogo con las organizaciones de educadores se mantiene abierto y que siempre se busca acercar posiciones, aunque advirtió que existen posturas más radicalizadas que han adoptado una actitud confrontativa en detrimento del proceso educativo. Según sus declaraciones, esos sectores deberán asumir las consecuencias de sus acciones si, finalmente, optan por no iniciar las clases como protesta.
El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) anunció que analizará y aplicará las medidas correspondientes si los docentes no acompañan el inicio del año escolar, previsto para el 23 de febrero, en medio de la escalada del conflicto con los gremios por la reforma de la Caja Fiscal y otras demandas del sector, dijeron autoridades educativas.

El ministro Luis Ramírez subrayó que el derecho a la educación de los niños y adolescentes no puede verse afectado para defender o destruir el derecho de otro, en referencia a las medidas de fuerza planteadas por algunos sindicatos y sectores docentes. Conforme al mensaje del titular del MEC, el objetivo principal es que las escuelas abran sus puertas con normalidad y que se mantenga el calendario obligatorio de 180 días de clases.

Ramírez agregó que el diálogo con las organizaciones de educadores se mantiene abierto y que siempre se busca acercar posiciones, aunque advirtió que existen posturas más radicalizadas que han adoptado una actitud confrontativa en detrimento del proceso educativo. Según sus declaraciones, esos sectores deberán asumir las consecuencias de sus acciones si, finalmente, optan por no iniciar las clases como protesta.

En las últimas semanas, representantes de gremios como la Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay (OTEP‑SN) han señalado que el inicio de clases está en riesgo y han vinculado su decisión de paralizar actividades a la falta de acuerdos sobre la reforma del sistema jubilatorio y otras irregularidades denunciadas en concursos y procesos administrativos dentro del MEC.

El conflicto docente se enmarca en fuertes tensiones sociales que atraviesan al sector, que incluye protestas, movilizaciones y anuncios de huelga, mientras el Gobierno defiende la necesidad de ajustar ciertos aspectos del sistema de seguridad social y promover la estabilidad financiera a largo plazo.

Las aulas y familias esperan ahora que el diálogo entre el MEC y los sindicatos evite un paro que afecte a miles de estudiantes justo al comienzo de un nuevo ciclo educativo.

FUENTE: EL NACIONAL