Un juzgado penal dispuso el arresto domiciliario con control mediante el aparato digital para dos agentes imputados por presuntamente extorsionar a un automovilista tras un accidente de tránsito.
- 18/04/2026
- Por Edicion Prensa
El Juzgado Penal resolvió otorgar el arresto domiciliario con uso de tobilleras electrónicas a dos efectivos de la Comisaría 19ª de Asunción, imputados por la Fiscalía por presuntamente exigir dinero a un automovilista involucrado en un accidente. La medida fue adoptada luego de que se admitiera la imputación presentada por el Ministerio Público.
Los uniformados beneficiados son el suboficial segundo Eduardo Ortigoza Portillo, de 26 años, y el suboficial ayudante Gabriel Isaías Martínez Duarte, de 21 años, quienes se desempeñaban en la sede policial del barrio Jara. Ambos fueron procesados por los hechos punibles de coacción, cohecho pasivo agravado (coima) y estafa.
El juez Rodrigo Enmanuel Estigarribia Benítez admitió la imputación formulada por el fiscal Federico Tadeo Delfino y dispuso el arresto domiciliario con monitoreo electrónico para los agentes, en lugar de la prisión preventiva. Además, el magistrado deberá definir la situación procesal de un tercer implicado, identificado como conductor de una plataforma de transporte, quien fue detenido en el marco de la investigación.
De acuerdo con los antecedentes, el hecho se remonta al 15 de marzo, cuando un automovilista, aparentemente en estado etílico, protagonizó un accidente sobre la avenida España de Asunción y abandonó a la víctima. Posteriormente, el conductor de plataforma y los policías habrían intervenido haciéndose pasar por familiares de la mujer afectada para exigir dinero al responsable del choque.
La denuncia se concretó luego de que la víctima lograra ubicar al conductor implicado, quien manifestó haber entregado dinero a supuestos parientes para "solucionar" el problema. A partir de ese relato, el afectado formalizó la denuncia y el Ministerio Público avanzó con la investigación, que derivó en la imputación de los presuntos extorsionadores.
FUENTE: EL NACIONAL