La Universidad de Oxford sitúa a Paraguay entre los países con mayor aumento de calor extremo, mientras Lancet advierte sobre más muertes, daños económicos y riesgo de incendios.
- 27/01/2026
- Por Edicion Prensa
Casi la mitad de la población mundial podría vivir con calor extremo para 2050, según un estudio de la Universidad de Oxford. El trabajo proyecta este escenario si el planeta alcanza los 2,0 °C de calentamiento sobre los niveles preindustriales. Los investigadores consideran cada vez más probable este horizonte. En este contexto, Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras, Guatemala y Nicaragua aparecen entre los países con cambios más significativos en la región.
En 2010, alrededor del 23 % de la población mundial estaba expuesta a calor extremo. Para las próximas décadas, la proporción aumentaría al 41 %, de acuerdo con los resultados publicados en Nature Sustainability. El estudio identifica a Brasil, Nigeria, Sudán del Sur y Laos entre los países con mayores incrementos en temperaturas peligrosamente altas. Los 20 países con cambios más marcados en los Grados Días de Refrigeración (GRD) son naciones en desarrollo. La mayoría se ubica cerca del ecuador o en latitudes tropicales y subtropicales, con climas cálidos y temperaturas elevadas durante casi todo el año.
Según el trabajo de Oxford, estos cambios podrían tensionar aún más el desarrollo socioeconómico de las regiones afectadas. La lista está dominada por países africanos como República Centroafricana, Nigeria, Sudán del Sur, Burkina Faso, Mali, Chad, República Democrática del Congo, Camerún, Uganda, Benín y Congo. También incluye a países de Sudamérica, como Brasil, Venezuela y Paraguay, además de naciones de Centroamérica y el Sudeste Asiático. El aumento del calor extremo implicará una mayor demanda de energía para refrigeración y, en consecuencia, más emisiones asociadas.
El informe se publica pocos meses después de la última edición de Lancet Countdown Latinoamérica, que analiza la relación entre salud y cambio climático en la región. Este trabajo advierte que la mortalidad vinculada al calor aumentó un 103 % en América Latina y el Caribe. El estudio muestra un incremento sostenido de estas muertes entre 1990 y 2021. Además, señala un aumento especialmente marcado en el número de fallecimientos relacionados con el calor a partir de 2008.
Para Paraguay, la revista Lancet recopila varios datos considerados alarmantes. Uno de ellos indica que el impacto económico de las muertes asociadas al calor subió un 187 % en la última década. Otro señala que los días-persona de exposición a olas de calor que ponen en riesgo la salud se multiplicaron. En el caso de los lactantes, aumentaron cinco veces. En los adultos mayores, el incremento fue de once veces en el mismo periodo. Estas cifras reflejan una mayor vulnerabilidad de los grupos de edad más sensibles.
El informe también destaca un aumento del riesgo de incendios en el país. En 2024, la población paraguaya estuvo expuesta a un 71 % más de días con peligro de incendio muy alto o extremo. Estos datos se suman a las proyecciones de la Universidad de Oxford sobre calor extremo y mayor demanda de energía para refrigeración. En conjunto, los hallazgos apuntan a un escenario con más presión sobre la salud pública, la economía y los ecosistemas. La información disponible subraya la importancia de seguir de cerca estos indicadores en Paraguay y en la región.
Fuente: Adelante/RDN