Andrés Felipe Pérez Hoyos, condenado por el crimen del fiscal Marcelo Pecci, habló con el medio colombiano Caracol Radio y afirmó que busca un acercamiento con la Fiscalía de ese país.


Andrés Felipe Pérez Hoyos, condenado por el crimen del fiscal Marcelo Pecci, habló con el medio colombiano Caracol Radio y afirmó que busca un acercamiento con la Fiscalía de ese país, para revelar la verdad sobre el asesinato, un caso que —según dijo— no fue esclarecido plenamente por el fiscal Mario Burgos. Señaló que ya tuvo contacto con el fiscal Juan Pablo Fajardo, con el objetivo de encontrar un marco jurídico que le permita aportar información y eventualmente reducir su condena. 

Además, aseguró que Pecci estaba “marcado” y que su asesinato era cuestión de tiempo y lugar, pues existía una orden previa. Insinuó que hay más personas involucradas y que sus “exjefes” pretenden asesinarlo a él y al resto del grupo.

“Si lo mandan a asesinar es por algo, por lo que el hombre hizo e iba a hacer, por algún motivo. Esta organización tiene injerencia en todo el mundo. Si el fiscal Marcelo Pecci se hubiera ido para Cancún o para otro país, allá hubieran buscado los medios para hacerlo. No fue porque vino a Colombia, sino que lastimosamente fue acá. Pero el hombre estaba marcado. Había dos grupos que estaban tratando de hacer eso”, aseveró. Dijo que su vida corre peligro porque sus patrones se volvieron contrarios y pagaron cantidades muy grandes a «oficinas» para asesinarlos. «Ellos tomaron esta decisión para obtener la victoria, porque asesinándome tendrían la impunidad completamente. Por eso pienso que la muerte de (Francisco) Correa no fue un accidente». También mencionó que se habría ofrecido hasta USD 3.000.000 por sus cabezas y que quienes impulsaron esa recompensa estarían fuera de Colombia. Reconoció, además, que participó en el crimen con la intención de escalar dentro de la organización.

«No sé qué haría el señor fiscal Marcelo Pecci para merecer esto, de verdad pues hoy en día me arrepiento de haber participado en ese homicidio y de haber cumplido esa orden», concluyó.