El libre tránsito pactado en el acuerdo de tregua con Estados Unidos se rompió pocas horas después. Según las agencias oficiales iraníes, Teherán exige que Israel se pliegue a la tregua y no ataque al grupo terrorista libanés.


La frágil tregua entre Irán y Estados Unidos quedó al borde de la ruptura tras una nueva escalada militar en la región. En las últimas horas, Israel intensificó sus ataques en Líbano, mientras Teherán respondió con el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.

La decisión iraní dejó cerca de 800 buques comerciales varados en el Golfo Pérsico y elevó la tensión internacional. Autoridades navales advirtieron que cualquier embarcación que intente cruzar sin autorización será considerada un objetivo militar, en una señal de endurecimiento frente a los bombardeos israelíes.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, denunció "violaciones del alto el fuego" en distintos puntos de la región y pidió a las partes respetar la tregua acordada por al menos dos semanas.

El acuerdo había sido anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dispuso la suspensión de ataques contra Irán durante ese período, con el objetivo de abrir una ventana diplomática. Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian había avalado un tránsito "seguro" por Ormuz, aunque sujeto a coordinación militar.

Sin embargo, la continuidad de las operaciones israelíes puso en duda la vigencia del entendimiento. El gobierno de Benjamin Netanyahu sostiene que el acuerdo no incluye sus acciones en territorio libanés.
La frágil tregua entre Irán y Estados Unidos quedó al borde de la ruptura tras una nueva escalada militar en la región. En las últimas horas, Israel intensificó sus ataques en Líbano, mientras Teherán respondió con el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.

La decisión iraní dejó cerca de 800 buques comerciales varados en el Golfo Pérsico y elevó la tensión internacional. Autoridades navales advirtieron que cualquier embarcación que intente cruzar sin autorización será considerada un objetivo militar, en una señal de endurecimiento frente a los bombardeos israelíes.

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, denunció "violaciones del alto el fuego" en distintos puntos de la región y pidió a las partes respetar la tregua acordada por al menos dos semanas.

El acuerdo había sido anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dispuso la suspensión de ataques contra Irán durante ese período, con el objetivo de abrir una ventana diplomática. Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian había avalado un tránsito "seguro" por Ormuz, aunque sujeto a coordinación militar.

Sin embargo, la continuidad de las operaciones israelíes puso en duda la vigencia del entendimiento. El gobierno de Benjamin Netanyahu sostiene que el acuerdo no incluye sus acciones en territorio libanés.

Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron una ofensiva de gran escala, calificada como el mayor ataque coordinado desde el inicio de la operación militar en la zona. En pocos minutos, fueron bombardeados más de 100 objetivos vinculados a Hezbolá.

Los ataques alcanzaron centros de comando, instalaciones de inteligencia y posiciones militares del grupo, con impacto en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del Líbano. Según Israel, se trató de una operación planificada con inteligencia precisa para debilitar la capacidad operativa de la organización.

El cierre del estrecho de Ormuz y la continuidad de los bombardeos configuran un escenario de alta volatilidad. La tregua, que buscaba abrir una instancia de negociación, enfrenta ahora su momento más crítico.

Con los principales actores endureciendo sus posiciones y el riesgo de afectación en el comercio global de energía, la situación en Oriente Medio vuelve a encender alarmas a nivel internacional.

FUENTE: EL NACIONAL