Más de 42 adultos mayores necesitan frazadas, abrigos y pañales para enfrentar las bajas temperaturas, mientras la institución renueva su llamado a la solidaridad de la comunidad encarnacena.


Las bajas temperaturas que se registran en la región vuelven a poner a prueba la solidaridad de la comunidad. Desde el Hogar Santa María de Encarnación realizaron un nuevo llamado a la ciudadanía para colaborar con los adultos mayores que actualmente residen en la institución y que necesitan más que nunca del apoyo de todos.

Actualmente, más de 42 abuelitos reciben asistencia permanente en el hogar, por lo que las necesidades son constantes, especialmente durante esta época de intenso frío.

Las responsables de la institución señalaron que siguen recibiendo con gratitud donaciones de frazadas, abrigos y pañales para adultos, elementos fundamentales para garantizar el bienestar y la comodidad de los residentes.

Desde el hogar destacaron que cada gesto de solidaridad marca una diferencia significativa en la vida de quienes hoy encuentran allí un refugio y una familia.

Asimismo, expresaron su profundo agradecimiento a la comunidad encarnacena por la constante respuesta y el cariño demostrado hacia los adultos mayores.

"Siempre hay personas de buen corazón que están pendientes de nuestros abuelitos y eso nos llena de esperanza", manifestaron desde la institución.

Quienes deseen sumarse a esta noble causa pueden acercar sus donaciones directamente al Hogar Santa María, contribuyendo así a que ninguno de sus residentes tenga que enfrentar el invierno sin el abrigo y los cuidados que merece.

Porque detrás de cada frazada donada hay un abrazo, y detrás de cada gesto solidario hay una oportunidad de brindar más dignidad, calor y compañía a quienes tanto lo necesitan.