El movimiento generado por turistas, equipos y aficionados activó hoteles, gastronomía, servicios y pequeños emprendimientos, con efectos que podrían extenderse durante varios meses.


El paso del ueno Rally del Paraguay por el departamento de Itapúa dejó un importante movimiento económico que, de acuerdo con referentes del sector privado y especialistas financieros, podría continuar generando efectos positivos durante los próximos meses.

La competencia del Campeonato Mundial de Rally (WRC) movilizó a miles de visitantes nacionales y extranjeros, además de pilotos, equipos técnicos, delegaciones y aficionados, generando una elevada demanda de servicios en Encarnación y los demás distritos incluidos en el recorrido.

Estimaciones manejadas por el sector privado y organismos gubernamentales situaron el derrame económico asociado al evento por encima de los USD 200 millones. El flujo de recursos se distribuyó entre diferentes actividades, desde hotelería y gastronomía hasta transporte, combustibles, comercio y servicios.

Uno de los principales aspectos destacados por los analistas es el fortalecimiento de la economía circular. El movimiento financiero no habría quedado concentrado exclusivamente en grandes empresas, sino que también alcanzó a pequeños y medianos comerciantes, emprendedores y trabajadores independientes.

Estaciones de servicio, talleres mecánicos, proveedores de alimentos, restaurantes, comercios minoristas, productores agrícolas y artesanos se beneficiaron de la mayor demanda registrada durante los días de competencia.

Este primer movimiento económico genera, a su vez, un efecto multiplicador. Los recursos obtenidos por comerciantes y prestadores de servicios vuelven a circular dentro de la economía regional mediante la adquisición de productos e insumos, pago de salarios, contratación de servicios, inversiones y cumplimiento de compromisos financieros.

Desde el sector económico consideran que este proceso permitirá prolongar parte del impacto del Rally más allá de los días en que se desarrolló la competencia. La mayor liquidez podría traducirse en nuevas inversiones y en una mayor capacidad de consumo durante los próximos meses.

De esta manera, el WRC no solo dejó repercusiones deportivas y turísticas en Itapúa, sino también un movimiento financiero que podría contribuir a sostener la actividad comercial y de servicios durante el último tramo del año.