El juez de feria de Encarnación, Miguel López Sosa, otorgó hábeas corpus a dos ciudadanos argentinos, detenidos en Paraguay y cuyas extradiciones solicita la justicia del vecino país por homicidio.


El juez de feria de Encarnación, Miguel López Sosa, otorgó hábeas corpus a dos ciudadanos argentinos, detenidos en Paraguay y cuyas extradiciones solicita la justicia del vecino país por homicidio. López Sosa, ordenó el traslado de ambos de la cárcel de Tacumbú al CERESO, de Itapúa, ignorando que otros magistrados ya habían ratificado la prisión en la penitenciaría de Asunción y la ratificado la legalidad de la captura. Lo que no pudieron conseguir mediante incidentes de nulidad de actuaciones, lo lograron a través de un llamativo hábeas corpus genérico, que se sustenta en “resguardar la dignidad humana”.

Juan De La Cruz López Ruiz y Antonio López Ruiz, prófugos de la justicia argentina durante 11 años, consiguieron salir de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú por orden del juez Miguel Oscar López Sosa, bajo el argumento de «resguardar su dignidad humana».

Lo llamativo del caso radica en que el traslado se produce apenas semanas después de que la justicia especializada cerrara todas las puertas a los hermanos López Ruiz:
La jueza del caso Lici Sánchez, había decretado que el penal de Tacumbú era el lugar adecuado para que los extranjeros esperen su extradición, atendiendo a la gravedad del crimen (homicidio simple con expectativa de pena de 25 años de cárcel).

Posteriormente, el juez interino Osmar Legal rechazó un intento de la defensa para invalidar la detención, ya que según la abogada Francisca Silvera, se realizó una entrada ilegal a un domicilio. El magistrado confirmó que la captura fue legal, en plena vía pública y con documentos firmados por los propios detenidos. Dicha decisión fue apelada y está pendiente de resolución.

A pesar de estos antecedentes y del rigor que suele aplicarse a sujetos con alto riesgo de fuga (estuvieron 11 años esquivando a la Interpol), el juez López Sosa fundamentó su fallo en la «situación estructural crítica» de Tacumbú”.

Lo más curioso, es que el magistrado admitió que, si bien no se verificaron directamente los malos tratos denunciados, es «objetivamente notorio» que en Tacumbú se corre riesgo. Bajo este «principio de precaución», el juez de feria terminó torciendo dos resoluciones anteriores, otorgando a los extraditables un traslado a una zona cercana a donde fueron capturados (Itapúa), facilitando su arraigo en la zona donde se ocultaron por más de una década.
Con esta resolución, los hermanos López Ruiz deberá guardar reclusión en el Centro de Rehabilitación Social (CERESO).

Ambos fueron detenidos el 13 de enero de este año en la vía pública, en atención al requerimiento del Juzgado de Garantías N.º 2 del Departamento de La Matanza, Argentina, donde están investigados por un hecho de homicidio simple, ocurrido en julio de 2014, en el que presuntamente interceptaron a una víctima en la vía pública y le ocasionaron una herida de arma blanca que derivó en su fallecimiento.

FUENTE: EL OBSERVADOR