En medio de la movilización frente al Congreso, una escena cargada de emoción logró detener el tiempo por unos segundos y tocar el corazón de todos los presentes.
- 10/02/2026
- Por Edicion Prensa
La docente carapegueña Sonia Ortiz, quien se manifestaba pacíficamente en reclamo de una jubilación digna, se encontró inesperadamente con su propio hijo entre las filas policiales. Se trataba del agente Aníbal Alejandro Ortiz Ledezma, quien cumplía funciones de custodia durante la protesta.
El deber y el amor se miraron a los ojos.
Sonia avanzó entre la multitud, mientras su hijo, firme en su puesto, no podía moverse. Fue ella quien cruzó la línea, lo tomó entre sus brazos y lo abrazó con la fuerza de una madre que entiende el sacrificio, que respeta la misión de su hijo y que, aun en medio de la lucha, no deja de bendecir.
Entre lágrimas y sonrisas, se regalaron palabras simples pero profundas:
“Cuídate mucho, mamá”, le dijo él.
“Tú también cuídate, hijo”, respondió ella.
Fue un instante breve, pero eterno. Una postal que resumió el alma de miles de familias: una madre que entregó su vida al trabajo y hoy pide dignidad; un hijo que sirve al país con compromiso.
Un abrazo que recordó que, incluso en los escenarios más duros, el amor siempre encuentra la forma de abrirse paso.