La obra fue posible gracias al trabajo comunitario ante la falta de respuestas de las autoridades


En la década de 1990, cuando Encarnación atravesaba un proceso de crecimiento y expansión, los vecinos del barrio Pacú Cuá decidieron unirse para concretar una obra que marcaría la historia de la comunidad: la construcción de la primera cuadra de empedrado mediante el esfuerzo colectivo.


Don Rómulo Chaparro, uno de los protagonistas de aquella iniciativa, recordó que la falta de respuestas por parte de las autoridades impulsó a los pobladores a organizarse y buscar una solución para mejorar las condiciones de las calles del barrio.


Los vecinos realizaron reuniones, coordinaron tareas y aportaron mano de obra y recursos para ejecutar la obra, que permitió mejorar significativamente la transitabilidad y facilitar el acceso de las familias que residían en la zona.


El proyecto se convirtió en un ejemplo de organización comunitaria y solidaridad, demostrando que la unión vecinal podía generar importantes transformaciones en beneficio de todos.


Con el paso de los años, aquella primera cuadra de empedrado quedó como un símbolo del compromiso de los habitantes de Pacú Cuá con el desarrollo de su barrio y como un testimonio del esfuerzo de una comunidad que decidió construir su propio progreso cuando las obras públicas aún no llegaban al lugar.