La comunidad local sigue de cerca los acontecimientos y confía en una transición democrática para su país


La comunidad de residentes venezolanos en el departamento de Itapúa vive días de intensa expectativa y esperanza tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026, en el marco de la operación militar estadounidense denominada “Absolute Resolve” (Resolución Absoluta). En ciudades como Encarnación, los refugiados han pasado de la incertidumbre al optimismo contenido, siguiendo minuto a minuto las noticias que llegan desde Caracas y Washington.


Para muchos, este hecho representa más que un suceso geopolítico: es la posibilidad de un reencuentro familiar y de un eventual retorno a una Venezuela estable. La detención y traslado de Maduro a un centro de detención en Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico han generado gran repercusión en redes sociales y en los puntos de encuentro de la comunidad local, donde se celebran las promesas de libertad, aunque con la cautela que requiere un proceso de transición supervisado internacionalmente.


Los venezolanos en Itapúa confían en que esta captura marque el inicio de una transformación política y económica que ponga fin a años de crisis humanitaria. Mientras tanto, el Gobierno de Paraguay ha reforzado los controles migratorios para evitar el ingreso de figuras vinculadas al régimen saliente, asegurando al mismo tiempo el apoyo a quienes ya forman parte de la sociedad itapuense y esperan con la mirada puesta en el horizonte un renacer democrático de su país este 2026.


El ambiente en la comunidad refleja una mezcla de prudencia y esperanza: la detención de Maduro se percibe como un paso histórico, que podría abrir la puerta a un cambio estructural y a la consolidación de una Venezuela más libre y segura para sus ciudadanos.