La campaña agrícola en Itapúa ingresa en una etapa decisiva: mientras la zafra principal de soja se encuentra prácticamente concluida, el panorama para la zafriña se presenta complejo e incierto.
- 04/03/2026
- Por Edicion Prensa
Con el 95% del área ya cosechada, los productores evalúan resultados que, en promedio, pueden considerarse razonables, aunque las dificultades climáticas y comerciales siguen condicionando el escenario productivo.
Así lo explicó Marcio de Souza, productor y presidente de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), filial Itapúa, quien señaló que el mayor atraso en la cosecha se concentra en el sur del departamento. “El 95% de la cosecha ya está levantada, quedando principalmente el sur con cierto retraso”, indicó.
El dirigente recordó que la campaña no estuvo exenta de complicaciones desde sus inicios. “Tuvimos varios tropiezos al comienzo con el replantío de algunas áreas. Tuvimos un año anormal en cuanto al impacto de enfermedades, pero tuvimos buenas lluvias que nos acompañaron”, expresó.
En cuanto a los rindes, explicó que los resultados varían según la zona, con rendimientos que van desde 2.500 kilos por hectárea hasta parcelas que superaron los 4.000 kilos por hectárea.
No obstante, el foco de preocupación se traslada ahora a la zafriña. El retraso en la cosecha principal redujo la ventana óptima de siembra para los cultivos de segunda, lo que complica las perspectivas. “El panorama para la zafriña está muy complicado para la zona por el retraso de la cosecha principal”, afirmó De Souza.
A esto se suma la irregularidad de las lluvias. “No está lloviendo de manera uniforme, estamos con chaparrones aislados y estamos teniendo germinaciones muy desuniformes, principalmente en sorgo y maíz. En cuanto a soja también estamos viendo complicaciones”, detalló.
En materia de rentabilidad, el contexto tampoco es del todo alentador. Si bien se registró una leve mejora en los precios internacionales, los descuentos aplicados al productor continúan impactando en los márgenes. “Si bien subió un poco Chicago, los descuentos también suben, lo que afecta el equilibrio financiero”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que los productores con rindes por debajo del promedio enfrentarán mayores dificultades para cerrar sus números. “El productor que sacó menos de 3.000 kilos va a tener complicado cerrar los números, más aún cuando hay una oferta importante donde el comprador está en una posición privilegiada”, expresó.
Así, aunque la zafra principal se encamina a su cierre con resultados aceptables en términos generales, la incertidumbre en torno a la zafriña y los márgenes económicos mantiene en alerta al sector productivo de Itapúa.
Perspectivas y dinámica del mercado de granos
En un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y una fuerte dinámica regional de oferta, el mercado de granos atraviesa un momento de alta volatilidad que impacta directamente en los precios que reciben los productores. La combinación entre los movimientos financieros en el mercado de referencia de Chicago y una sobreoferta regional está generando mayor incertidumbre en el sector.
Así lo explicó el asesor de empresas agrícolas, Hernán Fernández, quien señaló que las variaciones de precios en el mercado internacional “están afectadas principalmente por el dinero que entra y sale en el mercado de Chicago”, principal plaza de formación de precios para la soja y otros granos. En ese sentido, indicó que el actual conflicto en Medio Oriente profundiza la incertidumbre financiera, incrementando la volatilidad.
No obstante, Fernández aclaró que, más allá del frente internacional, existe una coyuntura regional que responde estrictamente a factores de oferta y demanda. Por un lado, Brasil atraviesa la cosecha “más grande de su historia”, lo que implica una inyección masiva e inmediata de granos al mercado. Por otro lado, en Argentina se registra una situación de sobreabastecimiento en las industrias procesadoras de soja, lo que reduce la necesidad de compra en el corto plazo.
“Por este último motivo, los basis se han agrandado mucho respecto al año pasado, cuando el promedio histórico era de US$ 35 por debajo de Chicago sobre Asunción; hoy estamos en valores cercanos a los US$ 60”, puntualizó. El “basis”, la diferencia entre el precio internacional y el precio local disponible, se amplía cuando la demanda está cubierta y el mercado no necesita convalidar mejores valores para originar mercadería.
Según el analista, este doble efecto de sobreoferta brasileña y elevado abastecimiento en la industria argentina genera una demanda “cómoda”, lo que mantiene altos los descuentos respecto a Chicago. En consecuencia, aunque puedan registrarse subas en la cotización internacional, el productor local no siempre logra trasladar esa mejora al precio final que percibe.
Frente a este panorama, Fernández recomendó una estrategia prudente y financiera. “Hoy sugeriría aprovechar la suba de Chicago y, si mi flujo de fondos me lo permite, quedar a la espera de un achicamiento de los basis que pudiera darse en los próximos meses”, indicó.
De esta manera, el mercado se mueve entre factores globales, como los conflictos geopolíticos y los flujos especulativos, y variables regionales concretas de oferta y demanda. En este contexto, la toma de decisiones comerciales aparece cada vez más vinculada a la gestión financiera y al seguimiento permanente de los diferenciales de precios.
Fuente: CANAL PRO