Un mono capuchino que generaba preocupación entre vecinos del barrio San Rafael, en la zona de Loma Pytã, fue capturado por los técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), tras el ataque del animal a un niño de 3 años.


Luego de varios días de zozobra, los técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) lograron capturar al mono capuchino que deambulaba por el barrio San Rafael, en la zona de Loma Pytã. 

El operativo fue ejecutado por personal de Vida Silvestre y Fiscalización, que había instalado jaulas y trampas especiales tras recibir denuncias de vecinos sobre la presencia del animal. Este fin de semana, el ejemplar atacó al pequeño dentro de una vivienda, mordiéndolo en el brazo y provocándole lesiones profundas.

El director de Vida Silvestre del MADES, ingeniero Darío Mandelburger, explicó al canal GEN que la captura se concretó en horas de la mañana. “Ayer instalamos las trampas y hoy tuvimos la suerte de capturarlo, con el objetivo de retirarlo de un entorno urbano y llevarlo a un lugar más seguro”, señaló.

El mono fue trasladado a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, donde será sometido a una evaluación clínica para determinar su estado sanitario. Posteriormente, se analizará si es posible su reinserción a un ambiente natural, aunque las autoridades sospechan que podría tratarse de un ejemplar previamente domesticado.

Mandelburger señaló que la agresión pudo haberse dado como una reacción instintiva del animal, ya sea en busca de alimento o como mecanismo de defensa. “Los animales silvestres se mueven por instinto. A veces atacan ante una situación de estrés, protección o búsqueda de comida”, explicó.

El director advirtió además sobre el riesgo de que las personas reaccionen de manera violenta contra estos ejemplares. “Lo preocupante es que el ser humano actúe de forma vengativa o agresiva y termine golpeando o matando al animal. Eso implica una gran pérdida desde el punto de vista ambiental y educativo”, sostuvo.

El mono capuchino es una especie que habita bosques y áreas naturales, no entornos urbanos. Desde el MADES recuerdan que su tenencia como mascota está prohibida, ya que afecta su bienestar y el equilibrio de la fauna silvestre.

Sobre la posibilidad de que el ejemplar haya estado domesticado, Mandelburger mencionó que se evalúa si proviene de tenencia irregular o si pudo haber migrado desde zonas cercanas como el Jardín Botánico, que alberga poblaciones de esta especie.

Asimismo, remarcó que la tenencia de animales silvestres sin autorización puede derivar en sanciones. “El incumplimiento puede implicar multas que rondan las 3.000 jornadas”, advirtió.

El MADES insta a la ciudadanía a no alimentar ni manipular animales silvestres y a reportar de inmediato su presencia en zonas urbanas. En caso de mordeduras o contacto directo, recomiendan acudir rápidamente a un centro de salud para recibir atención médica.

FUENTE: HOY