l guardameta de San Lorenzo, de 26 años, atajó dos remates decisivos en la tanda y sostuvo a Paraguay durante los 120 minutos del partido.


El arquero de la selección Orlando Gill se convirtió en el gran protagonista de la clasificación de su selección a los octavos de final del Mundial 2026 tras eliminar a Alemania por penales. El guardameta de San Lorenzo, de 26 años, atajó dos remates decisivos en la tanda y sostuvo a Paraguay durante los 120 minutos del partido. Su actuación cobra mayor relevancia al conocerse la difícil situación económica que atravesó años atrás para sostener a su familia.

Gill fue clave en el empate 1-1 ante la selección alemana en los 16avos de final. Durante el tiempo reglamentario y el alargue realizó varias intervenciones importantes que mantuvieron con vida a la Albirroja. En la definición por penales, el arquero detuvo los disparos de Kai Havertz y Nick Woltemade, sellando la clasificación paraguaya y dejando fuera a uno de los equipos más ganadores de la historia de los Mundiales.

Antes de alcanzar este momento, Gill enfrentó una etapa muy complicada en su vida personal. Cuando nació su hijo Lautaro, la familia atravesaba serias dificultades económicas. Según relató su esposa Melissa Ávalos en redes sociales, el arquero vendió sus botines, su ropa deportiva y hasta la camiseta de la selección Sub-20 que guardaba como un recuerdo especial, con el objetivo de cubrir los gastos del hogar. Además, debió lidiar con fuertes críticas tras la dura derrota en el debut mundialista.

La esposa del portero manifestó que, con mucho dolor, Gill tuvo que vender la camiseta de la Selección Sub 20. “Nuestro hijo luchó por su vida y su papá siempre estuvo. Vendió todo, vendió su camiseta de la selección Sub 20, vendió sus prendas, sus championes, literalmente vendió todo”, contó.

La hazaña de Gill frente a Alemania ha sido celebrada en Paraguay como una de las mayores gestas recientes del fútbol nacional. Su historia, que combina sacrificio personal y rendimiento de alto nivel, ha generado una fuerte identificación entre los aficionados. La próxima fase del Mundial representará un nuevo desafío para el arquero y para la selección dirigida por Gustavo Alfaro.

FUENTE: MEGACADENA