La Comisión Permanente debatió con Conacom la fuerte disparidad de precios de la carne que afecta a productores y consumidores.


La Comisión Permanente del Senado mantuvo una reunión con autoridades de la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) para analizar la marcada disparidad entre los precios que reciben los productores ganaderos y los valores finales de la carne en góndola, una situación que, según denunciaron, afecta principalmente a pequeños y medianos productores y al consumidor final.

El presidente de la Comisión Permanente, senador Colym Soroka, expresó su preocupación por lo que calificó como una brecha injustificada entre el precio pagado al productor y el costo que enfrenta el ciudadano al momento de comprar carne.

El senador resaltó que alrededor del 80% de los productores, en su mayoría medianos y pequeños, se ven perjudicados por esta distorsión del mercado. En ese contexto, reiteró que se inició una investigación, a la cual fueron invitados los propios productores, y que se buscará articular acciones con otras instituciones del Estado para recabar la mayor cantidad de datos posibles.

Soroka indicó que la Comisión Permanente brindó todas las garantías necesarias para que el proceso avance con transparencia y adelantó que se espera contar con un informe final sobre el sector cárnico dentro de este año. “Creemos que existe un abuso y, ante esa situación, debe haber intervención”, sostuvo el legislador. 

Por su parte, el director de Investigación de la Conacom, Ricardo Gavilán, detalló que se analiza la posible existencia de un acuerdo restrictivo de la competencia que habría derivado en precios artificialmente bajos para los productores y valores elevados para comerciantes y consumidores, lo que constituiría una infracción al artículo 8 de la Ley de Defensa de la Competencia.

Gavilán describió al mercado como un oligopsonio en la compra de ganado y un oligopolio en la venta, concentrado en las mismas siete empresas que detentan el poder de compra.

Las eventuales sanciones podrían incluir multas de hasta el 20% de la facturación bruta de las empresas infractoras, además de la imposición de medidas correctivas para revertir las distorsiones detectadas.

En otro momento, Soroka apuntó directamente contra lo que denominó actores externos que, según afirmó, no cuentan con las mismas condiciones que las empresas locales en cuanto a infraestructura, personal y acceso directo al consumidor, pero aun así influyen en la formación de precios dentro del país.

“Es inaceptable que personas ajenas a la nación paraguaya condicionen el precio de la carne en Paraguay, afectando directamente al ciudadano”, afirmó, al tiempo de denunciar la conformación de oligopolios mediante acuerdos de precios de compra al productor. 

FUENTE: UH