El proyecto busca utilizar un fondo de 33 millones de dólares para ofrecer créditos baratos a jubilados y funcionarios, sin tocar los ahorros jubilatorios.
- 02/02/2026
- Por Edicion Prensa
El Instituto de Previsión Social (IPS) estudia una propuesta que podría cambiar el manejo de su plata. La iniciativa busca crear una banca privada con un fuerte perfil social. El consejero Carlos Pereira impulsa esta idea para aprovechar mejor los recursos de la previsional. El plan tiene dos metas principales para el beneficio de los asegurados. Primero, mejorar las ganancias que generan las inversiones de la institución. Segundo, ofrecer préstamos con intereses mucho más bajos que los actuales.
La base de este proyecto es el llamado fondo de contingencia del instituto. Esta cuenta acumula hoy cerca de 33 millones de dólares. Estos ahorros nacieron en el año 2005. En ese entonces, las aseguradoras privadas dejaron de dar pólizas de vida a los jubilados por su edad. Ante ese problema, el IPS creó un sistema propio de autoseguro. Lo hizo mediante pequeñas retenciones aplicadas a cada crédito otorgado. Durante la pandemia, este fondo fue vital para cubrir deudas de personas fallecidas.
Actualmente, el monto ahorrado supera lo que pide la ley para abrir un banco. En Paraguay, se necesitan unos 10 millones de dólares de capital mínimo. Por eso, el IPS tiene recursos de sobra para encarar este desafío financiero. Es muy importante aclarar que no se usarán los fondos de las jubilaciones. Se utilizará capital que ya circula hoy dentro del sistema de préstamos del propio ente. De esta manera, el ahorro de los trabajadores para su retiro queda totalmente protegido.
El IPS ya maneja una estructura de préstamos muy importante y sólida. Su cartera actual ronda los 492 millones de dólares. Cuenta con más de 15.000 clientes activos entre jubilados y funcionarios. El dato que más llama la atención de los analistas es la baja morosidad. Apenas el 0,5% de los prestatarios deja de pagar sus cuotas. Esto ocurre porque las cuotas se descuentan de forma automática de los salarios o haberes. Por lo tanto, es una de las carteras más seguras de todo el país.
El beneficio directo para la gente se verá en el costo del dinero. Hoy, la plata del IPS en certificados de depósito rinde entre el 8% y el 9%. Con un banco propio, el instituto podría prestar a tasas de entre el 13% y el 17%. Esto es mucho mejor que lo que rinde el dinero estando quieto en otras entidades. Al mismo tiempo, los jubilados pagarían mucho menos por sus créditos personales. También se podría ayudar a pequeñas empresas con financiamiento más accesible y rápido.
Existe además un problema de espacio para seguir invirtiendo de forma tradicional. La ley pone topes a cuánto puede poner el IPS en bonos o depósitos bancarios. La previsional ya está cerca de alcanzar esos límites permitidos por la normativa vigente. Crear un banco social permitiría diversificar las opciones para que la plata no pierda valor. Es una estrategia para sostener la salud financiera del sistema a largo plazo. De lo contrario, el exceso de liquidez podría volverse un inconveniente administrativo difícil de resolver.
Para que este banco sea realidad, debe pasar por el Banco Central del Paraguay (BCP). La ley de bancos es muy clara y estricta en este sentido. La Superintendencia de Bancos debe revisar el plan de negocios y el origen del dinero. También se debe demostrar que los directivos tienen experiencia y capacidad en el sector financiero. No se puede abrir una ventanilla sin cumplir con todas las normas de seguridad. El BCP será el juez final que decida si el proyecto es viable.
Desde la Asociación de Bancos (Asoban) prefieren ser cautos por el momento. Mencionaron que todavía no tienen toda la información necesaria para opinar sobre el impacto. Señalaron que el Banco Central deberá analizar cómo afectará esto a la competencia local. También será clave ver cómo se asignarán los créditos bajo esta nueva figura legal. La propuesta todavía debe ser aprobada por el Consejo de Administración del IPS. Luego de eso, se iniciarán los trámites formales ante las autoridades correspondientes.
El debate ya está instalado en la opinión pública y en los pasillos gubernamentales. La idea es convertir una cartera segura en una herramienta de desarrollo social real. Se busca que el beneficio financiero llegue directamente al bolsillo del trabajador y del abuelo. Sin comprometer la caja de jubilaciones, el IPS podría dar un salto histórico en su gestión. El camino regulatorio será largo, pero los números iniciales generan optimismo en los proyectistas. Paraguay podría tener pronto una banca con rostro humano y respaldo previsional.
Fuente: Infonegocios