Personal de Electromedicina del IPS advierte que equipos médicos funcionan sin mantenimiento, lo que afecta la seguridad de pacientes
- 02/02/2026
- Por Edicion Prensa
Técnicos del área de Electromedicina del Instituto de Previsión Social (IPS) confirmaron una situación preocupante en el Hospital Central: varios equipos médicos funcionan en condiciones precarias o directamente están fuera de servicio por la falta de mantenimiento adecuado. Según los testimonios recogidos, actualmente no existen contratos vigentes con empresas especializadas, lo que impide realizar reparaciones correctas y seguras.
Los trabajadores señalaron que las autoridades del IPS están plenamente informadas sobre el estado de los equipos. Sin embargo, la ausencia de servicios de mantenimiento externo deja a numerosos dispositivos sin la atención técnica que requieren, afectando de manera directa la capacidad operativa del hospital y elevando los riesgos durante la atención médica.
De acuerdo con lo denunciado, varios aparatos de alta complejidad necesitan intervención urgente. Aun así, algunos permanecen inoperativos y otros continúan siendo utilizados de forma limitada, en condiciones que no garantizan un funcionamiento seguro. Esta situación impacta tanto en los pacientes como en el personal de salud que debe trabajar con esos equipos.
Los técnicos también alertaron sobre presiones administrativas para que intervengan equipos para los cuales no cuentan con la capacitación correspondiente. Afirmaron que reciben órdenes para realizar reparaciones complejas que históricamente estuvieron a cargo de empresas tercerizadas. Según explicaron, esta práctica no solo excede sus funciones, sino que expone a los pacientes a posibles fallas durante procedimientos médicos críticos.
Incluso, señalaron que en algunos casos son los propios médicos quienes optan por no utilizar determinados equipos. La decisión, indicaron, se basa en criterios de seguridad y ética profesional, ante el temor de que un desperfecto técnico pueda derivar en consecuencias graves.
La precariedad técnica tomó mayor relevancia tras la muerte de Braulio Vázquez, un asegurado que aguardaba un procedimiento de cateterismo que no pudo realizarse a tiempo.
Según lo expuesto por el personal, el angiógrafo necesario para la intervención no se encontraba operativo y, además, faltaban insumos indispensables para llevar adelante el procedimiento.
Fuente: ABC Color/RDN