La carga del último hormigón permitió conectar Carmelo Peralta con Puerto Murtinho tras cuatro años de obras financiadas por Itaipú Binacional.


La unión física del Puente de la Bioceánica quedó concretada en la noche del miércoles, tras finalizar el hormigonado de los últimos metros de la estructura que conecta a Paraguay con Brasil sobre el río Paraguay. La obra enlaza a Carmelo Peralta, en Alto Paraguay, con Puerto Murtinho, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, y constituye un paso clave para la consolidación del Corredor Bioceánico.

La carga del último hormigón se completó poco después de las 22:00, luego de varias horas de trabajo. Según explicó el ingeniero René Gómez, responsable de la construcción, las fuertes ráfagas del viento norte impidieron realizar la tarea durante la mañana, por lo que los trabajos finales debieron ejecutarse entrada la tarde y culminaron ya en horas de la noche.

Durante la construcción participaron en más de un 90 % trabajadores paraguayos. La obra fue financiada por Itaipú Binacional, Margen Derecha, con una inversión inicial superior a los 100 millones de dólares. Además, la culminación de la unión física marca el cierre de cuatro años de trabajos, iniciados con tareas de limpieza y demarcación en 2022 y continuados con la construcción desde 2023.

Para el próximo jueves 23 está previsto un acto oficial para conmemorar la unión física entre ambos países. Se prevé la presencia de autoridades de Paraguay y Brasil, entre ellas el presidente de la República, Santiago Peña. 

El Corredor Bioceánico integra físicamente a Brasil, Paraguay, Argentina y Chile. Su principal objetivo es agilizar el transporte de mercancías entre los océanos Atlántico y Pacífico, facilitando un recorrido de más de 3.200 kilómetros desde el puerto de Santos, en Brasil, hasta los puertos chilenos sobre el Pacífico. Esta conexión apunta a reducir tiempos y distancias hacia los mercados asiáticos, además de impulsar el turismo gracias a la biodiversidad presente a lo largo de la ruta. 

El Puente de la Bioceánica posee una longitud total de 1.294 metros y un vano central de 632 metros, uno de los mayores de Sudamérica entre las estructuras atirantadas. Sus torres alcanzan los 125 metros de altura y dispone de un espacio libre aproximado de 30 metros para permitir la navegación de embarcaciones de gran porte. 

La infraestructura fue diseñada con cuatro carriles de circulación y banquinas en ambos costados. También incorpora un sistema de monitoreo estructural con sensores que medirán en tiempo real deformaciones, vibraciones, comportamiento de los tirantes y efectos del viento y la temperatura. Toda esa información podrá ser supervisada de forma remota desde cualquier lugar del mundo.

Fuente: ABC Color/RDN